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domingo, 2 de septiembre de 2018

Música

Recuerdo como entraba en ese pequeño bar de las paredes chillonas. Me acerque a la barra y empuje levemente mi cuerpo hacia ella, pedí una cerveza y sonaba "Si te vas, me quedo en este callejón sin salida"; tarareaba la canción, di un trago, me giré y te vi. Extremoduro tenía razón. Si te ibas, me perdería hasta el punto de no encontrar ningún otro cuerpo al que aferrarme. 
Comenzó sonar Izal, y mi vestido verde de lunares confirmó que tú siempre me dices que sonría mientras que yo prometo rescatarte. Así, esa noche "atrapamos corazones con disparos en su honor" como toca Vetusta, "pero mírame, soy feliz" a pesar del dolor. 
Y ahora sé que si algún día no estás, echaré de menos "hasta su caminar, su de despertar, su forma de mirar y hasta su mal humor" y Supersubmarina habrá escrito canciones de amor para nosotros.
Porque eres un rayo que rompe en dos los miedos de este cuerpo triste porque entre tú y yo solo existe la Electricidad de Carlos Sadness; y te digo a los labios que cada día solo "Te quiero un poco y nada más" aunque mi amor es un cohete que viaja por el Universo. 

Le haremos los corros a Lory Meyers mientras que los pies se nos llenan de arena. Gritaremos alto  que "Eres tú quien va a cambiar el mundo que destrozará las teorías de la humanidad" porque eres un huracán que alimenta mi locura porque solo sabes hablar con el corazón. Me mirarás y te recitaré mi poema favorito de Escandar que comienza así: "Yo amé, con perdón. / Amé por encima de todas las cosas, que es, / permítanme que les diga, / de la única forma en que se puede amar" y ahí entenderás que te quiero haciéndote refugio de mis ruinas porque sé que contigo estaré a salvo. 

Brindaremos con cervezas llenas porque "Hoy empieza todo"  mientras que entendemos que "que todo lo que importa está en el aire" y aplaudiremos a rabiar a Viva Suecia. Nunca me quedaré con las ganas de decirte que te voy a echar de menos, pero Zahara pondrá banda sonora a nuestro amor porque "No me esperaba que quién provocó todos los incendios sería quién también los apagó". 

Te quiero. Sé que te quiero porque desde que te conocí todos mis poemas hablan de ti. "Te quiero sin motivos y también por mil razones. Yo te quiero porque al escuchar tu nombre yo necesito sujetarme el corazón" y sé que quiero porque Todos mis futuros son contigo. 

Contigo he entendido qué es la música; y la música somos los dos siendo nuestros. 

domingo, 29 de abril de 2018

De verdad, te amé.

De verdad, yo te amé.



Te amé haciéndote refugio
de las ruinas que habitan en mi cuerpo
siendo el arquitecto de lo que hoy considero
un mi verdadero yo.

Por encima del aire
vi como has sobrevolado
cada abatida
y has luchado por mí
hasta que mi te dejó sin fuerzas
y no pudieses cogerme en peso
para seguir hacia adelante.

Has sido soldado
que has hecho de mi guerra
la tuya
y contigo en el campo de batalla
no eramos víctimas,
eramos los héroes que destruían
miedos ajenos.

Por encima de las margaritas
que habían siempre en la mesa del comedor
mientras que sonaba Love, love, love
y yo la tarareaba inventándome la melodía.
Sin embargo, tú reías
y me mirabas como el soñador que mira al infinito.

Te he leído a Egea,
y viví contigo el Otro románticismo
dejándote  las puertas abiertas de casa
porque te esperan los libros,
el café
y yo.

Porque duele
hasta el pecho encogerse
y no volver respirar
hasta ahogarnos
hasta que el aire se desprenda
hasta no ser nada
hasta que no nos quede nada
hasta que mi amor, tú, no puedas revivirme.

Porque quema
hasta convertirnos en la llama
que nos hace ser cenizas
removidas por el viento
hasta ser polvo.

La tristeza vuelve a chocar contra el cristal
y quedan pedazos desojados
como el ataque del amor a los pétalos.

Aunque la vida,
nuestro amor
esté disperso:
De verdad, que te amé.

Se han encontrado
entrelazando sus dedos
han visto que podían ser una endeble luz,
pero luz.



domingo, 10 de diciembre de 2017

Atardece a las seis

Siento que lloras
y en mi hombro no descansas.
No te rodeo con mis brazos
ni te seco los mares de tus ojos.

El susurro del viento
me avisa
de que respiras ahogado
y no te estoy besando.

No suena nuestra canción en cada bar.
Las cervezas ahora brindan solas
y los mapas
que dibujé
con tus huellas
no me guían.

Te espero
en cada poema
que no firma tu nombre,
y pido que vuelvas
a este descampado
o a esta calle sin salida
donde siempre atardece a las seis.

Adiós es sólo una palabra
de la que puedes volver
con los ojos cerrados
y los pies atados.

Me siento
en vísperas de la nada
con un bote de cristal
lleno de primavera,
y arrugo una nota entre los dedos
que te repite que aquí estoy
esperando a que vuelvas a brotar.



domingo, 19 de noviembre de 2017

Suerte que late

Eres suerte
que late
y yo te escucho
cada vez que me apoyo en tu pecho.

Entiendo que mi corazón
está para vivir pegado al tuyo
y entender que ya no sólo el sol
me besa las mejillas.

Ahora dejo mis huellas por tu espalda
y mi risa se escucha por todo el edificio
porque estás
y los miedos no.

Mis lunares me guían
hacia a ti,
forman una constelación
con tus dedos
y hacen que el camino
sólo sea piel.

Ahora que estoy a salvo
porque tú me has agarrado con fuerza
antes de dar mi último salto.

Dejas que me propague
que el fuego resurja
y las cenizas sólo sean polvo.

Me quieres,
pero más te quiero yo
porque te lloro de felicidad,
porque me miras
y nacen las flores a tu alrededor,
porque dijimos ser uno
y tú día
tras día
haces que seamos eternos.

Hoy ya no hay oscuridad,
el dolor ya se fue,
y sólo estás tú
consiguiendo
que en mi cuerpo
brote la alegría.


lunes, 23 de octubre de 2017

Nos quiero

Tengo tan claro
que quiero ser quién te salve.
Cogerte de la mano
en mitad de tus pesadillas
para traerte a mi pecho
donde siempre
vas
a
estar
bien.

Arrancarte el dolor
de cuajo,
que no tengas ningún resquemor,
y sólo puedas ver
como sanan cada una de tus heridas.

Tú eres mi lluvia,
y yo el fuego que se propaga
cuando haces salir el arcoiris.
La luz de la tormenta,
el miedo deshecho,
el corazón que brilla
hasta llenarme de esperanza.

Voy a ser tu soldado Luna
que te abrazará más fuerte en tus noches.
El rayo de tu oscuridad,
la primavera que florece las margaritas.
Todo el amor del mundo
que nos hará girar hasta marearnos.

Quiero salvarte
aunque el caos tenga mi nombre,
y el temor viva en mis manos.
Quiero salvarte.

Porque si tus brazos son mi hogar,
mi pecho es tu refugio.
Ahora soñaras
con los latidos de mi corazón de eco,
y entenderás que conmigo
vas
a
estar
bien.

Voy a salvarte.
Voy a salverme.
Voy a salvarnos
porque te quiero,
porque nos quiero.



lunes, 11 de septiembre de 2017

Ahora

He escrito tanto sobre ti -sobre nosotros- que se me han desgastado las yemas de los dedos. Sin embargo, ahora que has vuelto, y yo dejé de deshojar margaritas, no me quedan caricias que darte. 
No me queda amor, ni poemas que no me sepan a despedida. 
Ahora con el corazón hecho añicos, las manos agrietadas y los ojos llenos de lágrimas, me marcho yo.
Es que hoy no me queda nada, soy un alma vacía en un cuerpo que sale corriendo a la deriva: y se tira por el primer precipicio que encuentra. Soy una loca suicida que te ha querido tanto que olvidó lo que era quererse, y ahora sólo te llora, te llora mientras que te canta tu canción favorita. 
La ilusión ha desembocado a la tristeza, y dolor ganó la batalla a tu risa; y por eso me marcho.
Me voy con el corazón hecho añicos, las manos agrietadas y con los ojos llenos de lágrimas porque ya no nos quedamos ninguno, ya no estamos, ya no somos, y sólo podemos reconstruir el derrumbamiento que creó este huracán de miedos. 
Ahora con el cuerpo tembloroso camino, camino sin girarme para no volver corriendo, para seguir corriendo hacia ninguna parte. 
Hoy mis margaritas se marchitan, tú y yo no tenemos canción favorita que bailamos hasta pisarnos. Hoy el corazón no encuentra la paz cuando late a tu par. 
Hoy el alma se deja las uñas para salir del cuerpo, y besarte una vez más.
Ahora que no escribo de ti -de nosotros- la melancolía nace en los margenes, y la tristeza brota entre los renglones.
Ahora que tú estás,
Ahora que tú has vuelto,
Ahora que tú lates,
yo me marcho sin despedirme una vez más.