Quejas de nuestro paso por el infierno.
Buscamos luz
en cuerpos fugaces,
en inviernos,
en nosotros mismos
-donde sea-.
Intentamos atrapar cada mísera llama,
Cogiéndola con nuestras yemas,
Encarcelándola.
Pero aún así, suspiramos tan alto,
abrimos la puerta a recuerdos difusos,
Brotamos lágrimas,
Apagamos la única esperanza de huir.
Y nos quedamos abrazando la oscuridad
Un día más
o puede que dos.
.
lunes, 18 de julio de 2016
No te voy a engañar porque sólo sé mentirme a mí misma. Sé que no volverás, pero yo me siento a esperarte en nuestro sofá. No me importaba cada discusión, sólo me preocupaba que no hubiese reconciliación. Tenía miedo de que huir no fuese la solución y sólo era una pérdida de tiempo porque tarde o temprano te buscaría -aunque supiera que no te encontraría-. Era eso, yo me engaña con cada "quizás" o "ojalá" que resoplaba mi cabeza mientras que tú insinuabas una despedida.
Y aún pienso que ojalá vuelvas a mi cama o puede que quizás sólo hayas olvidado el camino de vuelta.
No voy a engañarte, yo pienso mucho en ti y te escribo más; yo sólo sé mentirme creyendo que tú aún miras nuestras fotos con nostalgía
jueves, 14 de julio de 2016
Tú, la luz que apaga mis miedos,
Mi ángel de la guarda que me cuida
—aún sin saberlo—,
el amor que me falta,
La locura que me vuelve cuerda,
Los hilos que me atan a quedarme aquí —vivir—.
Tú siendo mi aire,
Avivando(me) el fuego,
Creando el caos que llamo hogar.
Tú, el recuerdo que no olvido,
El sueño desecho
como la cama cada mañana.
Eres la suerte,
La fortuna
Que nunca me toca.
domingo, 29 de mayo de 2016
Lo que nunca te dije
sábado, 21 de mayo de 2016
Por fin, mis demonios fueron espantados y mis monstruos guardados en el armario.
Bailaba en los acantilados con cuidado de no tropezarme, cada paso en falso era sumergirse en las tinieblas y ahogarse por la niebla aunque siempre encontraba la luz. Él me iluminaba con ideas sin sentido, con locuras mayores y con vida.
Me llenaba de vida cada ves que estiraba la soga, me salvaba de mis miedos, y el infierno ya no quemaba, sólo era algo más frio de lo habitual."
Siempre viviendo en un mundo gris, caminando contra el viento e intentando buscar una salida del infierno en mitad de la niebla.
Me escondía de mí y pocas veces intentaba buscarme, canturreaba al compás de los truenos y me relajaba ver el mar embravecido.
Mientras que tú, bueno eras el rayo que iluminaba mis tinieblas, se me hacia tan extraño encontrar luz cuando estaba poseída por la oscuridad. Pero así eras tú, llenabas todo de vida aunque yo marchitaba margaritas, intentabas salvar almas mientras que yo creaba huracanes para marearlas.
Te gustaba ver cómo caía el aguacero y todo el mundo se escondía "para dejarnos intimidad" decías, pero Cielo, contigo yo era una tormenta de cuentagotas, mi lluvia era fina y cálida.
Tú hacías que dejase de ser una catástrofe y dejase salir a Arcoiris dejando atrás mis tinieblas.
Contigo no era Tormenta, era lluvia"
Siempre vienes para irte,
Idas y venidas,
Saludos y despedidas.
¿No pensarás que eres eterno?
Porque mañana serás Recuerdo
Y pasado serás Olvido.
Crees que devorarás el mundo,
Que vivirás locamente,
Y besaras tantos cuerpos que no podrás contarlos.
Pero no, el tiempo vuela
Y tú no eres viento
Ni si quiera eres brisa.
Eres una hormiga en un mundo de gigantes.
¡Cuidado que te pisan!"
Nuestra sangre prendía haciéndonos ser presas del calor. Estábamos acorralados, sólo buscábamos desprendernos de todo -de todo lo puesto- y beber del uno al otro.
Puede que fuesen las llamas, el arder del estómago o el fuego que nos quemó tanto que acabamos siendo cenizas que el viento desperdigó en direcciones opuestas.